• Imprimir

Viviendas de uso turístico

Es aquella que es ofrecida, entera, por su propietario, directa o indirectamente, a terceros, a cambio de un precio, por períodos de tiempo iguales o inferiores a 31 días. Tiene que estar legalizada por el ayuntamiento correspondiente.

Es el propietario de la vivienda, quien tiene que obtener la correspondiente habilitación municipal, aunque su comercialización y gestión se puede encargar a una tercera persona (intermediario o gestor).

  • Tiene que disponer de cédula de habitabilidad, como cualquier otra vivienda, y no puede ser ocupada con más plazas que las indicadas en la cédula.
  • Tiene que satisfacer, en todo momento, las condiciones técnicas y de calidad exigibles a las viviendas en general.
  • Tiene que estar suficientemente amueblada y dotada de los aparatos y utensilios necesarios para su ocupación inmediata, y en perfecto estado de higiene.

Se tiene que poner en conocimiento, del ayuntamiento correspondiente, el inicio de la actividad mediante la presentación de una declaración responsable, en la que se tiene que declarar:

  • Los datos de identificación de la vivienda y de su titular.
  • Que dispone de la cédula de habitabilidad.
  • Que cumple los requisitos establecidos por la normativa vigente, y que se compromete a mantener su cumplimiento durante la vigencia del ejercicio de la actividad.

Desde el momento en que el propietario presenta la declaración responsable bien ante el ayuntamiento competente o bien ante la Ventanilla Única Empresarial (VUE). Una vez legalizada la vivienda, el ayuntamiento lo notifica al Registro de Turismo de Cataluña (RTC) el cual le asigna un número de inscripción (NIRC) que se le comunica al propietario. Este número tiene que constar en todo tipo de publicidad donde se comercialice la vivienda.

En el caso de que se haya legalizado la vivienda ante el ayuntamiento, y todavía no se disponga del número de inscripción mencionado, se tendrá que hacer constar, como mínimo, la referencia de la comunicación municipal que será sustituida por el NIRC una vez que éste sea notificado al propietario.

 

Porque el ejercicio de esta actividad se tiene que desarrollar dentro de la legalidad. La legalización de la vivienda abre la actividad a un mejor posicionamiento en el mercado, gracias a las políticas de promoción y a la posibilidad de categorización.

La vivienda legalizada se beneficia de la difusión y promoción turística que se hace mediante la Guía oficial de alojamientos turísticos, y en el portal de promoción turística de Cataluña.

Que el ejercicio de la actividad tendrá la consideración de ilegal. Esta situación de ilegalidad pone al propietario en riesgo de ser sancionado por el ayuntamiento o por la Generalidad de Cataluña. La no legalización de la actividad implica una perdida efectiva de competitividad, y una competencia desleal ante las viviendas que sí están legalizadas.

Por la exhibición del número de inscripción en el Registro de Turismo de Cataluña o la referencia de la comunicación municipal, en todo tipo de publicidad donde se anuncie la vivienda. La vivienda de uso turístico también tiene que exhibir, en un lugar visible y fácilmente accesible, el número de registro de entrada, en el ayuntamiento, de la declaración responsable. En cambio, la vivienda no tiene que exhibir ninguna placa ni distintivo salvo que esté categorizada voluntariamente.

  • Facilitar al ayuntamiento, a los usuarios y a los vecinos un teléfono para atender y resolver de manera inmediata consultas e incidencias relativas a la actividad de vivienda de uso turístico.
  • Garantizar un servicio de asistencia y mantenimiento de la vivienda.
  • Requerir al cesionario para que abandone la vivienda, en el caso de que no respete las reglas básicas de la convivencia o incumpla las ordenanzas municipales dictadas a este efecto.
  • Remitir a la Direcció General de la Policía la información relativa a la estancia de las personas que se alojen, de acuerdo con la normativa de seguridad ciudadana
  • Recaudar el impuesto sobre las estancias en establecimientos turísticos (IEET). Esto significa que el usuario de la vivienda de uso turístico está obligado al pago de este impuesto, que se realiza al final de la estancia, con la entrega previa de la factura por parte del propietario, quien tendrá que presentar, en su momento, la liquidación ante la Agencia Tributaria de Cataluña.

 

No, la normativa turística es neutra en relación con estos aspectos. La única limitación que regula en este sentido, es que el propietario no puede alegar la condición de domicilio a efectos de impedir la actuación inspectora de las autoridades competentes.

La legislación turística no predetermina ninguna forma contractual concreta en que se tenga que materializar esta cesión, que se puede realizar en cualquiera de las formas admitidas en derecho.

La categorización es voluntaria, y se realiza de acuerdo con el sistema de calidad turística de Cataluña. Una vivienda de uso turístico se puede categorizar siempre que esté debidamente legalizada, y permite identificar y estructurar las viviendas en función de las prestaciones y servicios que ofrezcan, en cinco categorías, de una a cinco llaves.

Para categorizar una vivienda de uso turístico se tiene que rellenar una solicitud de categorización de vivienda de uso turístico y un cuestionario de autoevaluación.

La ordenación municipal de usos del sector donde se encuentre ubicada la vivienda, puede limitar o condicionar este uso.

Los Estatutos de la comunidad de propietarios, inscritos en el Registro de la propiedad, también pueden limitar este uso en edificios sometidos al régimen de propiedad horizontal.

Los establecimientos públicos se caracterizan por ser edificios, locales o recintos accesibles a la concurrencia pública, no pudiéndose restringir su libre acceso por razón de cualquier condición o circunstancia personal o social. Tienen la consideración de local público los establecimientos de alojamiento turístico, es decir: establecimientos hoteleros, apartamentos turísticos, campings y establecimientos de turismo rural.

En cambio, la libre accesibilidad no es un elemento característico de las viviendas de uso turístico ya que es su propietario quien decide cederlas a terceros, y no tienen la consideración de local público.

Otra característica a tener en cuenta es que en los establecimientos públicos el titular de la actividad puede ser una persona diferente al propietario, mientras que en las viviendas de uso turístico el titular de la actividad es siempre el propietario, y esta distinción da lugar a derechos y obligaciones diferentes para unos y otros.

No, son realidades diferentes. Los apartamentos turísticos son establecimientos que prestan el servicio de alojamiento temporal en edificios o conjuntos continuos constituidos en su totalidad por apartamentos o estudios, como establecimientos únicos o como unidades empresariales de explotación con los servicios turísticos correspondientes. No tienen que disponer de cédula de habitabilidad.