Desde la Guingueta d'Àneu o les valls d'Àneu se entra a l'Aran por la carretera del puerto de la Bonaigua que, por encima de los 2.000 metros, es uno de los más altos del Principado. Éste ha sido tradicionalmente el paso que ha unido estas tierras con el resto de Catalunya. Desde la ermita de la Mare de Déu des Ares se divisa una de las panorámicas más bellas de los Pirineos.

La comarca de alta montaña de la Val d'Aran, un valle atlántico, no tiene nada que ver con el resto de los valles pirenaicos catalanes. El Garona es el curso fluvial que forma el eje del valle, además de la Noguera Pallaresa y la Noguera Ribagorçana, dos afluentes del Segre. La Val d'Aran había formado parte del condado medieval de Comenge, pero en el siglo XII se integró en la Casa de Barcelona. En 1283, sin embargo, las tropas francesas conquistan la Val y la dominan hasta bien entrada la siguiente centuria. En 1313 se devolvió el dominio de estas tierras a Jaime II. En agradecimiento, aquel mismo año, el monarca catalán concedió a los araneses el privilegio de la «Querimonia», carta magna que, entre otras, estipulaba importantes exenciones económicas.

Los pueblos de la Val d'Aran conservan testimonios en piedra de su pasado medieval. Entre Vielha e Mijaran y Arties, por ejemplo, si se sigue el recorrido que marca la C-28, encontraremos pueblos con un legado artístico de la Edad Media, tanto civil como religioso, digno de ser visitado: Betren, con la iglesia de Sant Estèue; Escunhau, con la iglesia de Sant Pèir (XII); Casarilh, con la talla de un Cristo románico (XII-XIII), o Arties, con la iglesia de Santa Maria (XII-XIII), con bellas decoraciones en el interior.

Desde el conjunto monumental de Salardú hay que destacar el Cristo románico (XIII) que se venera en la iglesia de Sant Andrèu.Entre Vielha e Mijaran y Bossost merece la pena visitar Gausac, Casau, Vilac, Betlan, Aubèrt, Montcorbau o Arròs, entre otros, todos ellos con elementos de época románica. Por su parte, Vielha, a la izquierda del Garona, conserva en el núcleo antiguo algunos testimonios de su pasado medieval como la parroquial de Sant Miquèu, del siglo XII, iglesia del castillo hoy desaparecido, con valiosas obras de arte en su interior. Para llegar a la Ribagorça hay que atravesar el túnel de Vielha. A la salida de la boca sur se pueden observar los edificios del antiguo Hospital de Vielha, fundado en el siglo XII. Aquí encontraron acogida los caminantes y los peregrinos que atravesaron el peligroso puerto de Vielha, uno de los más altos de los Pirineos.

Información práctica

Museo de la Val d'Aran
C/ Major, 26 (Vielha)
Tel.: 973 641 815 (para reservar visita al ecomuseo de Çò de Joanchiquet, en vilamòs)

Fecha de actualización:  31.05.2011